
Aunque Santander se mantiene como uno de los departamentos más competitivos del país, el manejo del recurso hídrico continúa siendo una de sus principales debilidades. Así lo revela el Índice Departamental de Competitividad 2026, que ubica al departamento en el puesto 27 entre 33 territorios evaluados en el indicador de uso eficiente del agua.
El informe le otorgó a Santander una calificación de 3,09 sobre 10, una cifra que, aunque representa una leve mejora frente a 2025 —cuando ocupó el puesto 30—, evidencia que persisten importantes retos en la gestión del recurso hídrico.

Entre los factores que afectan este indicador se encuentran la contaminación de ríos y quebradas, la deforestación, la falta de plantas de tratamiento de aguas residuales y los problemas de continuidad y cobertura en el servicio de acueducto en varios municipios.
De acuerdo con el análisis, al menos 14 municipios santandereanos presentan dificultades para garantizar el suministro permanente de agua potable. Casos como los de Barichara, Los Santos y Vélez se han convertido en ejemplos recurrentes de los problemas de abastecimiento, especialmente durante las temporadas de sequía, cuando deben implementar racionamientos.
A pesar de este panorama, Santander cuenta con importantes fortalezas ambientales. El departamento alberga cerca del 3,4 % de los páramos del mundo, ecosistemas estratégicos para la producción y regulación del agua. Además, dispone de grandes reservas hídricas como el Embalse de Bucaramanga, con capacidad para almacenar 18 millones de metros cúbicos de agua, y el Embalse Topocoro, cuyo espejo de agua supera las 7.000 hectáreas y aporta alrededor del 10 % de la generación hidroeléctrica del país.

Expertos consideran que estas condiciones representan una oportunidad para fortalecer la gestión del recurso hídrico. Sin embargo, advierten que será necesario destrabar proyectos estratégicos como la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) San Silvestre y los acueductos de Barichara y la Mesa de Los Santos, iniciativas consideradas fundamentales para mejorar el acceso al agua y garantizar un uso más eficiente del recurso en el departamento.

