La PTAR San Silvestre enfrenta un nuevo capítulo financiero: Aguas de Barrancabermeja estima que se necesitan $156.690 millones adicionales para terminar la obra, una cifra que supera en $41.258 millones el valor inicial del contrato de construcción, que en 2016 fue de $115.432 millones. Es decir, solo los recursos que hoy se calculan para terminar lo pendiente equivalen a cerca de 1,36 veces el valor con el que originalmente se contrató la obra.
La cifra aparece en un documento presentado por Aguas de Barrancabermeja a Ecopetrol para analizar alternativas de financiación. La petrolera respondió el 16 de marzo de 2026 solicitando información técnica, jurídica y financiera que sustentara el monto requerido. El dato debe leerse teniendo en cuenta que el contrato ha tenido modificaciones y adiciones posteriores: documentos oficiales de Aguas registran que el valor contractual llegó posteriormente a $169.998 millones, mientras que el convenio de financiación del proyecto también fue ampliado.

El problema financiero se suma al retraso de la construcción. Con corte al 31 de julio de 2026, la obra tenía un avance físico ejecutado y verificado de 64,57 %, frente al 98,18 % que debía registrar según la programación. La interventoría pidió en julio estudiar un posible siniestro de las garantías contractuales ante la falta de reactivación efectiva de los trabajos. Además, el contratista había solicitado un anticipo de $20.627 millones, pero Aguas de Barrancabermeja determinó que no estaban acreditadas las condiciones necesarias para autorizarlo.
El alcalde Jonathan Vásquez ha reconocido la magnitud del problema y señaló que el análisis de ingeniería establece que se requieren cerca de $150.000 millones para terminar la planta. El mandatario también pidió el acompañamiento de Ecopetrol, uno de los principales aportantes del proyecto. La PTAR busca tratar cerca del 90 % de la carga orgánica contaminante de las aguas residuales de Barrancabermeja y contribuir al saneamiento de cuerpos hídricos como el río Magdalena y las ciénagas Miramar y Juan Esteban.

