Mientras el país continúa concentrado en atender la emergencia provocada por el terremoto de magnitud 7,4, una nueva situación mantiene en alerta a las autoridades: los incendios forestales que avanzan en diferentes regiones de Colombia.
Según el más reciente balance de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), entregado por su director, David Santiago Tamayo, 36 incendios forestales permanecían activos durante la tarde del 13 de agosto, mientras que otros 45 ya habían sido liquidados. Además, dos se encontraban bajo control.

El fuego ya deja 1.195 hectáreas de cobertura vegetal afectadas, una extensión comparable con unas diez veces el área del Parque Metropolitano Simón Bolívar de Bogotá.
La situación es especialmente preocupante en departamentos como Tolima y Quindío, donde los organismos de emergencia adelantan labores para controlar las llamas. La Fuerza Aeroespacial Colombiana también participa en las operaciones de extinción.

A esta emergencia se suma el riesgo de nuevos incendios. El pronóstico del Ideam del 13 de agosto ubicó a 339 municipios en alerta roja por amenaza de incendios de la cobertura vegetal, con Cundinamarca, Tolima, Nariño, Cauca, Antioquia y Norte de Santander entre los departamentos con mayor número de municipios en esta condición.
De esta manera, las autoridades deben atender de manera simultánea los efectos del terremoto y la emergencia por incendios forestales, mientras continúan monitoreando las zonas con mayor riesgo.

