Cuatro manatíes del Gran Caribe fueron encontrados muertos en los caños San Silvestre y El Rosario, en un hecho que ha generado preocupación entre pescadores y organizaciones ambientales de Barrancabermeja. Los ejemplares corresponden a dos machos y dos hembras y fueron localizados en sectores como Palotal y Caño Rosario, aguas abajo de la represa. La muerte simultánea de los cuatro animales no tenía, según los pescadores consultados por medios locales, un antecedente similar en la zona.
La situación genera mayor preocupación porque no solo se han encontrado manatíes muertos. Pescadores también reportaron mortandad de especies como bocachicos, bagres, blanquillos y arencas, además de garzas, babillas y patos. En el agua, habitantes de la zona aseguran haber observado una capa y rastros de apariencia inusual. Sin embargo, hasta el momento no existe un resultado de laboratorio que permita afirmar cuál es la causa de estas muertes.
Uno de los ejemplares fue encontrado atrapado entre estructuras asociadas a tuberías de Cenit, filial de Ecopetrol. Este hecho ha llevado a la comunidad a pedir una investigación que determine si existe alguna relación entre la infraestructura, las condiciones del agua y la mortandad de fauna. No obstante, esto no significa que esté comprobado que una empresa o un hidrocarburo haya causado las muertes. La Secretaría de Ambiente y las autoridades ambientales adelantan verificaciones para establecer científicamente qué ocurrió.

La Corporación Autónoma Regional de Santander (CAS) participa en la atención del caso y adelanta procedimientos técnicos, incluidas necropsias y toma de muestras, para determinar las causas de muerte. La investigación resulta especialmente relevante porque el manatí del Gran Caribe se encuentra bajo amenaza y hace parte de la fauna asociada a los ecosistemas de humedales del Magdalena Medio.
Además, existe un antecedente reciente: en abril de este año la CAS informó sobre el hallazgo de otro manatí muerto en la ciénaga San Silvestre, sector Kikelandia. De acuerdo con el reporte de Vanguardia, con aquel ejemplar y los cuatro encontrados ahora, la comunidad contabiliza 21 manatíes muertos en los últimos cinco años en los complejos cenagosos de Barrancabermeja.
El caso ahora queda en manos de las autoridades ambientales y de los análisis de laboratorio. La prioridad es establecer si existe contaminación, cuál sería su origen y qué relación —si alguna— tiene con la muerte de los animales, antes de atribuir responsabilidades. Los pescadores, por su parte, reclaman una mesa técnica con las entidades competentes para abordar la situación y proteger tanto la biodiversidad como a las comunidades que dependen de estos cuerpos de agua.

